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Eleazar
Pereiro, pasión polifacética por el ajedrez

( Autor :
Javier Cordero Fernández -
© Historia
del ajedrez español)
El
ajedrez, aunque a veces parezca lo contrario, va mucho más
allá de la alta competición. Si nos adentramos en ese
territorio, podremos conocer interesantes historias de
personajes que han quedado sumergidos entre la espesa
bruma del paso del tiempo, bruma que podemos disipar de un
manotazo investigando con paciencia en polvorientas
revistas y recorriendo hemerotecas en busca de su rastro.
Ese es el caso de Eleazar Pereiro, jugador que desarrolló
su carrera en Málaga y aportó su granito de arena al
desarrollo del ajedrez español organizando torneos tan
importantes como los Costa del Sol o los Montilla Moriles.
Conozcamos, sin más preámbulos, a Eleazar Pereiro Durán:
La
pasión por la vida

El
periodo de entreguerras fue una época de dificultades y
privaciones, tiempos complicados que dieron multitud de
historias de superación y lucha ante las adversidades. La
familia de nuestro protagonista puede dar fe de ello, ya
que sus padres, originarios de Málaga y Galicia, se
vieron obligados a emigrar y buscar su porvenir muy lejos
de sus hogares desplazándose a Buenos Aires (Argentina),
donde el 19 de Abril de 1915 nació un niño, el mayor de
siete hermanos, al que bautizaron como Eleazar.
Y en Buenos Aires, entre los tangos de Gardel que sonaban
sin cesar en la radio, Eleazar conoció el ajedrez
observando como jugaban su padre y su tío, dos fuertes
aficionados, sin poder imaginar que ese juego se convertiría
en la gran pasión de su vida y una fuente de continuas
satisfacciones.
Vida que estaba comenzando a construirse y sufrió un drástico
cambio cuando su familia decidió regresar a España,
viaje que realizaron a mediados de 1928 para terminar
afincándose en Málaga. Y Málaga se convertiría en su
hogar, sin olvidar sus orígenes bonaerenses, tierra donde
pasó el resto de su existencia y donde pudo crear una
extensa familia de 8 hijos (desgraciadamente, uno de
ellos, el primero, apenas vivió unas días), a los que se
dedicó en cuerpo y alma.
En los tiempos actuales, donde lo que prima es la
especialización laboral, siempre resulta curioso conocer
las historias antiguas. Pereiro, al igual que en el
ajedrez, se mostró polifacético en el mundo laboral.
Siendo apenas un adolescente, comenzó a trabajar junto a
su padre, primero llevando la contabilidad de una finca de
cultivo y luego colaborando en una empresa de
comercialización de vinos. Tras trabajar como visitador médico
recorriendo el norte de España sin cesar, decidió seguir
la tradición familiar y se dedicó a la venta de zapatos,
creando una tienda de calzado infantil (idea innovadora en
aquella época). A la vista de tanta actividad, no hay
duda de que Eleazar Pereiro encaró la vida con energía y
dinamismo, tal y como lo hizo siempre en sus partidas.
Pero sus inquietudes no se limitaron exclusivamente al
ajedrez, durante su juventud también practicó atletismo,
fútbol y, sobre todo, ciclismo, deporte en el que llegó
a participar en carreras oficiales. Esta afición por el
deporte no es de extrañar, ya que en más de una ocasión
declaró que, en su opinión, un ajedrecista tenía que
estar en óptimas condiciones físicas para poder sacar su
máximo potencial ante el tablero.

24-04-1932.
Eleazar Pereiro es el corredor con gafas de aviador sobre
la gorra del centro de la fotografía
Carrera
con llegada a Torre del Mar, media del ganador: 30 km/h
También fue muy aficionado a la lectura y a la música, y
fue un enamorado de la pesca con caña, la cual llevaba a
cabo en las costas del Mediterráneo siempre que tenía
ocasión. Cada persona lleva algo de arte en su interior y
Pereiro, además de mostrarlo en el ajedrez, permitió que
saliese al exterior a través de su afición a la pintura,
en la que trató de plasmar la belleza de su nueva tierra:
como curiosidad, en el siguiente enlace podéis ver alguno
de los cuadros que pintó: entre
lienzos y pinceles.
Con tantas ocupaciones, y sus constantes contribuciones al
ajedrez, Pereiro llegó a ser una persona muy conocida en
Málaga, motivo por el cual le llegaron a ofrecer la
Concejalía de Deportes, puesto que declinó intuyendo que
una labor de ese tipo le impediría continuar con su vida
tal y como la conocía. Una vez conocida su historia fuera
del tablero, es hora de pasar a sus quehaceres en el mundo
del ajedrez, que no fueron pocos.
La
pasión del jugador

Es
la primera que llega. El que no haya profundizado en el
ajedrez no entenderá de lo que estoy hablando, nunca podrá
llegar a comprender esa especie de embrujo al que las
piezas someten al aficionado que se molesta en conocer en
profundidad el juego y todo lo que lo rodea.
Pereiro emergió como un joven valor del ajedrez malagueño
y pronto logró ser el jugador más fuerte de la
provincia: sus 6 títulos absolutos de Málaga, así como
varios primeros puestos en torneos de menor envergadura,
así lo atestiguan. Esto ocurrió en la década de los 40,
época en la que consiguió sus principales logros. En
1941 logró el título absoluto de Málaga, éxito
doblemente importante ya que le dio la posibilidad de
disputar la final del I Campeonato de Andalucía oriental
contra el ganador del Campeonato de Almería, que fue
Antonio Frías. Y Pereiro logró el mayor éxito de su
carrera al derrotar a su rival de forma ajustada, tras
sobreponerse a una derrota en la primera partida, de la
forma que sigue:
I
Campeonato de Andalucía Oriental
25
al 28 de Enero de 1942, Málaga
|
|
1 |
2 |
3 |
4 |
Total |
|
Eleazar Pereiro |
0 |
½ |
1 |
1 |
2.5 |
|
Antonio Frías |
1 |
½ |
0 |
0 |
1.5 |
Este título le dio la posibilidad de disputar la
Semifinal del Campeonato de España, donde Pereiro naufragó
al finalizar en último lugar... parece ser que
negativamente influido por causas que nada tuvieron que
ver con el ajedrez. Pereiro estuvo en posesión del título
durante sólo un año, ya que en 1943 fue derrotado por el
propio Frías de forma contundente: 3'5-0'5.

I
Campeonato de Andalucía Oriental. Frías (izquierda) vs
Pereiro (derecha)
Pereiro era socio del prestigioso club de ajedrez Círculo
Mercantil, institución que llevaba involucrada en el
ajedrez desde hacía muchas décadas: baste decir que en
1927 organizaron unas simultáneas a 11 tableros dadas por
el prestigioso maestro Richard
Reti, con un resultado de +8 =3; dado el
escaso número de partidas me inclino a pensar que fueron
unas simultáneas a la ciega. Más adelante perteneció a
la Peña Malaguista de ajedrez, club al que acudía a
diario, para terminar enrolado en el Club Caja de Ahorros
de Málaga, que llegó a ascender a 1ª División del
Campeonato de España. Como es lógico, fue una persona
muy conocida dentro del ajedrez malagueño, tal y como
demuestra la siguiente anécdota: sorpresas
te da la vida.
Los éxitos provinciales siguieron llegando: en 1944 logró
el título absoluto de Málaga venciendo en un torneo de 4
jugadores: Ver
tabla. Sin embargo, la
rivalidad era fuerte en la ciudad y perdió el título en
1945 al ceder en un match ante José Utrera, para volver a
recuperarlo en 1946, triunfo que le permitió acudir, por
segunda vez, a la fase previa del Campeonato de España.
En esta ocasión sí logró rendir a gran nivel en la
antesala de la máxima competición española, quedándose
cerca de clasificarse para la final al lograr el cuarto
puesto: Ver
tabla.

Gilbert
Ramírez vs Pereiro, Costa del Sol 1963
En aquella época, Málaga se estaba convirtiendo en una
de las ciudades con más relevancia dentro del ajedrez
español debido a los torneos que allí se organizaban, en
primera instancia sólo de carácter nacional (desde 1946
a 1952), para pasar a celebrar dos torneos internacionales
en 1953 y 1954. Pereiro, como jugador más destacado de la
provincia, participó en varios de ellos, sobresaliendo su
cuarto puesto en el torneo nacional de 1947: Ver
tabla. Los dos torneos
internacionales tuvieron distinta repercusión: el primero
de ellos sufrió un duro contratiempo a última hora con
las bajas inesperadas de Henry Grob y Nicolas Rossolimo,
lo que restó fuerza al evento; Pereiro jugó un buen
torneo y finalizó en cuarta posición logrando vencer a
Ángel Ribera (antiguo subcampeón de España): Ver
tabla. Al año siguiente,
el torneo sí tuvo un carácter internacional real
gracias a la presencia de Prins, Durao y Bakali; en
esta ocasión Pereiro no consiguió brillar como en la
edición anterior y se tuvo que conformar con el sexto
puesto final: Ver
tabla.

Pereiro
vs Pomar, Málaga 1950
En 1956, por motivos laborales, decidió dejar de competir
de forma seria, disputando y ganando su último Campeonato
absoluto de Málaga. Desde ese momento, sólo jugó
torneos de forma esporádica, destacando su participación
en el III Torneo Costa del Sol de 1963 o en el I Torneo
internacional de Marbella (a principios de los 70) donde
logró el primer puesto llevándose un precioso trofeo
llamado "el Sol de oro" (consistía en un Sol de
oro que descansaba sobre un ancla de plata), que fue su más
preciado galardón. Participó en numerosas competiciones
por equipos, de las cuales, desgraciadamente, se ha
perdido todo rastro salvo alguna final del Campeonato de
España. En el siguiente enlace pueden repasar su palmarés,
al menos la parte de la que ha quedado constancia en los
medios escritos: Palmarés
de Pereiro.

Torneo de
Marbella. Eleazar Pereiro recibiendo el 'Sol de Oro' de
manos del Sr. Cantos
A la vista de sus partidas, no es complicado deducir que a
Pereiro no le importaba asumir riesgos cuando se sentaba
frente al tablero, sintiendo preferencia por el juego
abierto y de ataque. Tal vez los finales eran su talón de
aquiles, fase del juego en la que se le escaparon muchas
partidas que tenía bien encarriladas. Por desgracia,
pocas son las partidas jugadas por Pereiro que han llegado
hasta nuestros días, las siguientes son las que he podido
reunir:
| Descargar
23 partidas de Pereiro |
 |
Estos han sido unos retazos que espero sirvan para dar a
conocer la faceta de jugador de nuestro protagonista,
apartado que cómo en cada artículo de esta web llega a
su fin con alguna partida de corte táctico, sabroso
alimento del que se nutre 'Ajedrez de ataque':
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Pereiro
- Castro, Málaga 1949
|
(VER)
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La
pasión del organizador

Eleazar
Pereiro junto al GM Svetozar Gligoric en Montilla
Como ya sabemos, Pereiro fue abandonando el ajedrez de
competición de forma paulatina desde 1956, hasta sólo
jugar de forma circunstancial. Pero el ajedrez que llevaba
dentro tenía que buscar otra vía de salida y la encontró
en las facetas de organizador y dirigente. Pereiro fue
nombrado Delegado provincial de ajedrez de Málaga en
1968, cargo que desempeñó durante 10 años y que le
permitió emprender diversos proyectos. Muy llamativa fue
la tentativa de organizar el match que debía enfrentar a
Bobby Fischer y Anatoly Karpov por el título mundial en
1975, para lo cual se escogió la localidad de Marbella y
se reunió una bolsa de premios de 10.000.000 de pesetas,
la cual, según Pereiro, superaba las cifras manejadas en
el match Fischer-Spassky de 1972. Como todo aficionado al
ajedrez sabe, el match nunca se llegó a celebrar debido a
los constantes cambios que Fischer realizó en las
condiciones.
Sin
duda, su contribución más importante fue la organización
del torneo Costa del Sol, labor que llevó a cabo desde
1972 (en realidad ya había participado en la organización
de las primeras ediciones, aunque no como director),
competición decana del ajedrez español en cuanto a carácter
internacional. En varias ediciones también fue el árbitro
principal, ya que estaba en posesión del título de Árbitro
Internacional. Los torneos Costa del Sol fueron muy
importantes para el avance del ajedrez en España, se
invitaron a fuertes maestros de distintos países y a los
más destacados de España, logrando de esta forma que los
maestros nacionales pudiesen competir a otro nivel. Además,
siempre se buscó dar oportunidades a los nuevos valores
que iban surgiendo en España, pudiendo, de este modo,
darse a conocer a nivel internacional. La última edición
que organizó Eleazar Pereiro fue la de 1980 (el torneo se
prolongaría durante 7 años más).

Costa
del Sol 1970: Pereiro, en el centro de la imagen con
gafas, saluda al jugador Heinz Schaufelberger
Pero su contribución como organizador no se limitó al
torneo Costa del Sol, también organizó y arbitró las
dos primeras ediciones del prestigioso Torneo Montilla
Moriles, competición que contó con figuras de primer
nivel como Karpov, Gligoric, Spassky, Polugevsky o
Kavalek. Con una filosofía distinta a la que imperaba en
el Costa del Sol, en Montilla se buscó contratar a
maestros contrastados, sin importar su procedencia, por lo
que en muchas ediciones los jugadores españoles
estuvieron en franca minoría. A continuación podéis
consultar la clasificación de todas las ediciones de
ambos torneos:
Como última curiosidad, mencionar que, en calidad de árbitro
internacional, dirigió varios encuentros entre las
selecciones de Portugal y Marruecos. A la vista de todas
estas contribuciones, Pereiro recibió varios
reconocimientos a su labor en pro del ajedrez: fue
nombrado vocal de la Federación española de ajedrez
(FEDA) y la propia FEDA le concedió la medalla de plata
al Mérito ajedrecístico. Además, se le rindió un
homenaje, después de su fallecimiento, en el 78º
Congreso de la FIDE de Antalya (Turquía).
La
pasión por el ajedrez... hasta el final

Eleazar
Pereiro falleció el 10 de Septiembre de 2006, a los 91 años.
El ajedrez, que tanto le dio y al que tanto dio, fue su
infatigable compañero de viaje y estuvo a su lado hasta
el final. Durante sus últimos años su mente se fue
apagando paulatinamente debido a una enfermedad
degenerativa, aunque aún guardaba un resquicio de luz que
le permitió seguir moviendo las piezas por el tablero que
tan bien conocía. Eleazar jugaba habitualmente con
su hija María Eugenia y lo hacía con total lucidez,
corrigiendo los errores que veía en el tablero... para en
muchas ocasiones terminar moviendo las piezas de ambos
bandos. Durante esos últimos meses sólo pedía dos
cosas: jugar al ajedrez y pasar un rato frente al mar, sus
dos aficiones favoritas que pugnaban por no desaparecer
definitivamente de su mente.
El ajedrez también le acompañó
en sus últimos días, incluso cuando ya estaba ingresado
en el Hospital, momento en el que todavía tuvo fuerzas
para jugar una última partida que le enfrentó a un
enfermero argentino... esa sería su última victoria ante
un tablero de ajedrez. Y de esta preciosa manera esta
historia llegó a su fin, la historia de una pasión por
vivir y de una pasión inagotable por desentrañar los
misterios que se esconden entre 64 casillas blancas y
negras.
Javier
Cordero Fernández
(9
Octubre 2016)
BIBLIOGRAFÍA
Hemerotecas:
ABC, La Vanguardia, Mundo Deportivo y revista
Destino
Revistas:
Ajedrez español, Jaque y Ajedrez canario
...
y, por supuesto, los recuerdos de María Eugenia
Pereiro
AGRADECIMIENTOS
María
Eugenia Pereiro me facilitó muchos detalles y
fotografías de su padre
Me
enviaron valiosa información: Alejandro
Melchor, Joaquim Travesset y José Carlos del
Arco
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