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Entrevista a Miquel Farré

        Farré emprendió un largo viaje de más de 1500 km en tren hasta Amberes, aunque la travesía mereció la pena. Farré ya había jugado el campeonato del mundo juvenil en 1953, aunque allí no pudo brillar como lo hizo en 1955 no logrando clasificarse para la final. Sin embargo, Farré causó sensación en Amberes.

Pedro Cherta y Miquel Farré en Amberes

         Farré declaró: «Hay que tener en cuenta que los jugadores extranjeros contaban con el apoyo y el consejo de destacados campeones internacionales como el de Rusia de 1954, Averbach, el de Inglaterra, Alexander, el de EEUU, Bisguier, el de Yugoslavia, Karaclay y el húngaro Koverl, y otros». Esto resulta curioso, ya que Farré también contó con apoyo: el jugador catalán Pedro Cherta.

         «El torneo ha sido muy fuerte continuó diciendopero estoy muy satisfecho con el resultado final".

         ¿Ha sido una sorpresa para los demás su clasificación?

        El campeón mundial juvenil de 1953, el yugoslavo Ivkov, que me conocía de entonces ha señalado que Spassky era uno de los favoritos, pero conmigo no era tan optimista. No hay que olvidar que había destacadísimos jugadores, como lo demuestra el hecho de que Spassky se ha clasificado en el último campeonato de la URSS, en cuarto lugar, igualado con el actual campeón mundial Botvinnik, y que entre otros maestros destacados figuraba el australiano Purdy, campeón absoluto de su país, que no ha podido clasificarse para la fase final.

        ¿Cuál ha sido la actitud de los soviéticos?

        -Spassky llegó el primer día bastante mal vestido, en seguida le compraron los mejores trajes y se le alojó en el primer hotel de Amberes, pero nunca le abandonaban dos delegados de la Embajada soviética en Bruselas.

         Ya en aquellos días Farré tenía claro que el ajedrez no sería su vida: «No pienso dedicarme por completo al ajedrez, ya que mi verdadera profesión es la de pianista de concierto, por la que siento verdadera pasión».

 

 

Un puzzle al que le faltan piezas

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